"Antiguamente se creia, que cuando alguien muere, un cuervo se lleva su alma a la tierra de los muertos. Pero a veces, sucede algo tan horrible, que junto con el alma, el cuervo se lleva su profunda tristeza y el alma no puede descansar. Y a veces, solo a veces, el cuervo puede traer de vuelta el alma para enmendar el mal."
Cuando la luna vuelva a entregarle tus ojos a un rincón de la memoria en el que decidí olvidarlos, volverá tu reflejo a aparecer detrás de los cristales, como esas luces dormidas que aún iluminan ventanas en cualquiera de las calles por donde transitaron nuestras conversaciones o también en todas esas otras que nunca hemos pisado.
Pero no, no volverá la luna a recordarme entre copas cómo brilla tu sonrisa. Porque quizás yo ya habré decidido comprender de una vez que aquel intenso brillo de mis noches oscuras era sólo un reflejo que yo sí quise ver.
Y cuando la luna vuelva una noche de invierno a traerme de vuelta tu rostro, entonces, quizá ya me habré ido de aquella fría esquina en la que aún esperaba tu recuerdo
te mando en regalito un poco despues de la fecha pero creo que nunca es tarde porque tu cumple son los 365 y no solo uno disfruta tu viada. DM en Santa Barbara